El escultor Fernando de Uceda talla la imagen del Santísimo Cristo de las Ánimas, originalmente para la Hermandad de las Ánimas de la parroquia de San Bartolomé.
1689-1728: Periodo del párroco José Vives Ruiz, quien impulsó profundamente la devoción a las ánimas y fue el primer sacerdote enterrado en la cripta del nuevo templo.
Consagración del Templo Parroquial de San José, sede definitiva de la cofradía.
Primera constancia documental de la existencia de una capilla dedicada a las Ánimas Benditas en la parroquia de San José.
Fundación oficial de la Cofradía de las Ánimas en la parroquia de San José.
Se extingue la hermandad original de San Bartolomé; la imagen del Cristo de 1593 pasa a manos de la hermandad sacramental.
Registros históricos detallan la contribución económica de la cofradía para sufragios y honras fúnebres de los vecinos.
Instalación del primer retablo de la capilla, obra del escultor Francisco Ganga, que albergaba el cuadro histórico de las ánimas.
Destrucción del retablo de Ganga durante la Guerra Civil, aunque se logra rescatar el cuadro de las ánimas.
Salvador Riquelme Sánchez realiza la primera restauración del cuadro recuperado tras los daños del conflicto.
Supresión de la tradición del "Catafalco" (estructura monumental de luto) tras las reformas del Concilio Vaticano II.
Proceso de fusión de cofradías que permite recuperar el culto procesional a la imagen de Fernando de Uceda.
Nueva restauración integral del cuadro de las ánimas por encargo de una devota.
Reforma completa de la capilla de las Ánimas con la instalación del retablo expositor actual, obra de José Félez Bernard.
2018-2019: Incorporación de una nueva imagen yacente de Cristo, realizada por el escultor Adrián Marius Cotea, vinculada a las actividades recientes de la cofradía.
Año Jubilar en Abanilla por el V Centenario del Lignum Crucis, donde la cofradía tendrá un papel destacado en los actos de fe y penitencia.